Continuamos con la segunda entrega sobre priorización, para leer la primera entrega haz click en: la buena priorización del backlog

El backlog es el lugar donde guardamos todo aquello susceptible de incrementar el valor de nuestro producto.

Es nuestro especiero, nuestra nevera, nuestro almacén, cajón, armario, despensa, congelador, rincón de los desastres, habitación del pánico… un lugar donde guardamos nuevas funcionalidades, ideas locas, campañas de marketing, deuda técnica, refactorizaciones, incidencias de todas las formas y colores, evolutivos, etc.

A todo esto que colocamos en nuestro backlog lo vamos a llamar ítems o elementos que vamos acumulando. Después volvemos con los ítems. Hablemos del orden.

Cuanto más y mejor ordenado tengamos nuestro backlog más productivos podremos ser a la hora de crear nuestro menú. Cada maestrillo su librillo, cada cocinero su receta, pues el orden de uno puede ser el caos de otro.

Mantener el orden del backlog

Lo importante aquí es que ordenar este backlog te robe el menor tiempo posible de otras tareas de gestión de tu producto. Desde una libreta con una lista plana hasta un tablero de Jira hipervitamiando con mil campos vale, es útil si os resulta útil.

Por ejemplo, en otra vida usé un tablero de Trello con columnas donde colocaba cada ítem en función de la madurez de la idea. Los tenía categorizados como Idea Loca, En el horno, En refinamiento, Bloqueado, Listo para emplatar.

Cada columna estaba ordenada de manera que para coger ítems e iterar sólo tenía que ir las primeras posiciones de la última columna.

Los ítems pueden describirse como la mínima expresión de lo que posteriormente llegará a ser una historia de usuario, desde un posit con un par de líneas, una tarjeta de trello o un ticket de jira.

Puedes aderezar este ítem con todos los campos o información que creas necesaria siempre con la idea en mente, igual que antes, de no perder demasiado tiempo en estas primeras fases de ideación.

¡Ojo! No confundir evitar perder tiempo, con cuidar de tu backlog. Cuida esta receta, mímala, susúrrale canciones a la luz de la luna para que crezca fuerte y con valor, como ya hemos comentado es la base de un menú excelsior si queremos la codiciada Estrella Michelín de la Buena Priorización.

Product Backlog, Sprint Backlog de Scrum y tableros Kanban

Es inevitable hablar de agile si hablamos de backlogs, de hecho es tan inevitable que no me voy a detener mucho aquí. Un par de apuntes sobre el Product Backlog y el Sprint Backlog de Scrum, y otro apunte sobre los tableros Kanban.

  • Si usáis Scrum sabéis que tenéis estos dos tipos de backlogs dentro de la categoría de artefactos donde el Product Backlog, básicamente el tipo de backlog que hemos estado comentando, queda definido por la guía Srum como «una lista ordenada de todo lo que podría ser necesario en el producto y es la única fuente de requisitos para cualquier cambio a realizarse en el producto».
  • En cambio, el Sprint Backlog «es el conjunto de los elementos del Product Backlog seleccionados para el Sprint, más un plan para entregar el Incremento de producto (el tercer artefacto en discordia) y conseguir el objetivo del Sprint».
  • Un tablero Kanban es una herramienta agile orientada a la visualización del trabajo, el WIP y la eficiencia.

Puedes tener tu backlog organizado en un tablero Kanban con un To Do, Doing, Done que te permita ver los ítems en función de la fase de desarrollo. En lugar de To Do podéis tener una columna de Peticiones, Análisis, Blocked, Ready to dev, etc. Tan complejo y sencillo como os resulte útil.

Cómo os comentaba, hay mil formas y formatos para tener tu backlog lleno de ítems ordenados, tableros físicos, digitales, con goma eva y purpurina o lleno de avatares de Rick y Morty. Como queráis, eso sí, sólo uno. Nada de varios tableros para diferentes excusas.

Atributos más importantes para priorizar

Si tenéis que andar cruzando, mirando aquí y allá para iterar y aportar valor, ir al sótano a por el orégano y después subir por las escaleras de caracol para coger unas hojitas de albahaca se os gira la cabeza y acabáis como John Nash, escribiendo un mapa del tesoro en las ventanas de la oficina. No. Sólo uno.

Ahora, antes de dejar de explorar este paso de la receta, el magro: atributos para ordenar el backlog.

Hay mil, me gustaría hablar de los atributos más importantes o que tienen más impacto a la hora de llegar a la Buena Priorización.

Del primero ya hemos hablado, el valor. Nada más que añadir aquí.

El segundo atributo es el Tiempo, entendido como la suma del tiempo que invertimos desde la concepción de la idea, las primeras reuniones, el discovery, hasta la puesta en producción. Bajo este segundo atributo se encuentra el Time To Market (TTM), incluyendo el esfuerzo del equipo de desarrollo.

El tercer atributo es el Riesgo, todo aquello que pueda poner en peligro la definición, desarrollo, puesta en producción, dependencias con otros departamentos, alta probabilidad de bloqueos, discovery ineficiente, validación de hipótesis incorrectas, etc.

Por último, el cuarto atributo que considero relevante comentar es el Coste, la pela, entendido más allá del BAU, el coste que pueda suponer adquirir nuevas habilidades y conocimientos, el coste de nuevos sistemas, arquitectura, campañas de marketing, etc.

Con todos estos atributos luego vamos a ver cómo meterlos en la herramienta que elijamos para obtener, por ejemplo, una puntuación que nos devolverá una posición en el backlog.

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